Pesca Comercial y Artesanal

Aprendelta – A río revuelto, ganancia de. . . .

aprendelta

 

La Cuenca del Plata abarca el río Paraná, un tramo compartido del río Paraguay, y las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. Tiene una superficie de 3.200.000 km2, de los cuales 1.034.000 Km. corresponden a la Argentina y, en los casi 1.400 kilómetros de recorrido que tiene en nuestro país, hay alrededor de 42 puertos pesqueros comerciales y/o deportivos.
En el río Paraná se desarrolla la pesca comercial artesanal, que varía según se realice en la baja cuenca (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos) o en la alta (Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa).
En Entre Ríos y Santa Fe se realiza la mayor actividad pesquera direccionada al sábalo (Prochilodus lineatus) que es la especie más importante de la cuenca y que se pesca con redes de espera en el delta entrerriano, frente a Santa Fe. En Chaco y Corrientes se realiza la pesca a la deriva, que es cuando el pescador sale en una embarcación con una red de abertura de malla más grande que la sabalera, se adentra en el río tirando la red en movimiento y comienza un recorrido en una cancha de pesca de alrededor de 2 kilómetros y medio a la deriva, con la red a media agua. Desde ese punto regresa a la costa a motor y simultáneamente sale otra embarcación aguas arriba del punto de partida de la primera.
El río Paraná se caracteriza por la presencia de grandes peces migradores, que realizan una migración reproductiva (ascendente) y una migración trófica (descendente), migraciones que están relacionadas con la variabilidad hidrológica anual del río (las crecidas son el desencadenante para que los peces puedan desovar y reproducirse). Los grandes migradores como el sábalo, el dorado, el surubí y la boga, entre otros, hacen recorridos de hasta mil kilómetros para reproducirse. Hay otros peces de menor recorrido – que suelen ser costeros- como la tararira, las pirañas y algunos bagres, y se suman, además, otras especies con características propias que componen la gran biodiversidad del sistema.
El problema es que no hay registros de las cantidades que se pescan en la extensión del río que involucra las distintas 7 provincias de la cuenca. Como modo de ejemplo, en 2008 la provincia de Corrientes emitió alrededor de 20.000 licencias de pesca de fin de semana y más de 3.000 anuales, lo que da un reflejo de la importancia de la actividad en la explotación del recurso.
La represa de Yaciretá es un ejemplo claro de cambios en el paisaje y modificación de la dinámica del río, con la consecuente desaparición de antiguos ambientes y aparición de otros (zonas costeras de inundación reciente); también de una limitación importante en las migraciones de varias especies de la cuenca. A partir de esta obra, en el río Paraná aguas arriba de la represa, en la provincia de Misiones, se evidenció una modificación en el ambiente, pasando de ser un sistema lótico (río de gran corriente) a un ambiente de carácter léntico (río de poca corriente). Esto produjo una variación de las especies y en el componente poblacional de algunas de ellas, lo que derivó en la casi desaparición de la pesca tradicional de la provincia.
No se puede decir que haya especies en peligro o en riesgo de extinción. Sí que hay especies que han sido sometidas a una sobre extracción. Esto puede apreciarse en el descenso de los volúmenes de exportación pesquera, lo que deja ver que el pescado ya no está tan presente. En 1994 los datos de exportación de la pesquería de la Cuenca del Plata eran 3.900 toneladas; en 2004 esa cifra ascendió a 39.800, o sea 10 veces más. Cabe destacar que el 86% de los volúmenes de explotación, (casi 38.000 toneladas) para ese último año corresponden al sábalo cuya disminución pondría en riesgo la permanencia de las demás especies de la cuenca, dado que es el alimento de muchas de ellas. La Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentos, en base a la disminución en los registros de exportación (en 2005, 33.500 toneladas y en 2006, 30.000), también hay que mencionar las consecuencias sociales que produjo la disminución del recurso a nivel regional. Exactamente, porque las distintas provincias tienen una gran cantidad de pescadores artesanales y de subsistencia, que pescan para vender y para su alimentación diaria. En los últimos años hubo una gran explotación pesquera que generó nuevos puestos de trabajo, pero cuando dejó de haber pescado, mucha gente tuvo que buscar otra actividad. Fragmento adaptado por Aprendelta, extraído de la entrevista a Juan M. Iwaszkiw de Lorena López.

Una muy buena nota ,

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Cda dia se aprende algo nuevo relacionado a nuestros rios,felicitaciones :Pablo Saccone

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